Rótulos únicos: lo que no está visto también se fabrica

Letra tridimensional singular de metal instalada en una fachada

Hay encargos que en otros sitios se descartan a la primera. Una forma que no sale en ninguna plantilla, un volumen raro, una pieza que solo existe en un boceto. Eso es lo que busco. Llevo 25 años fabricando rótulos y lo que más me interesa no es repetir la misma letra. Es resolver la que todavía no está vista.

No hace falta que llegue cerrado

Sirve una idea a medias. Un dibujo, una foto de algo que viste, cuatro frases. Si lo puedes imaginar, se puede estudiar. Otra cosa es fabricarlo igual que en la cabeza: el material, el peso y el anclaje mandan. Cuando algo no se puede, lo digo. Cuando sí, lo construyo para ese sitio.

En qué se distingue de una letra de catálogo

Una letra de catálogo se pide por altura. Una pieza singular hay que resolverla: el canto, la unión, cómo se sujeta y cómo se ve de lado, no solo de frente. Por eso el presupuesto no es un precio de tabla. Depende de la forma, del material y de dónde va a vivir la pieza.

Si tienes una idea que te han ido quitando de encima, tráemela. La miramos y te digo si se puede hacer.

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